viernes, 31 de agosto de 2007

Con gusto amargo...


Mira hacia un lado... hacia arriba... luego al suelo... ya no sabe que inventar. Tiene los ojos demasiado inquietos, no puede mirar fijo. La van a descubrir. Después los achica, para que no se vean, para que no noten que brillan demasiado. Mejor mira en circulos... trata de confundirlo... de decirle que no pasa nada.

No es verdad. Está cansada, esta seca por dentro... anulada... sin fuerzas. Vuelve a mirar el suelo, quizás en sus zapatillas esté la respuesta. Se toma las manos, las mueve...están traspirando sin control... parece que está nerviosa. Mira el techo... síí... en la lámpara que se mueve está la respuesta... la lámpara dice no. ¿No?

Decide cerrar los ojos... así es más fácil, puede finjir que está en otro lado, que no tiene que afrontar las cosas. Pero en la oscuridad ve esa maldita imagen de nuevo, esas risas, esos colores... recuerda hasta los sonidos y el aroma.

Abre los ojos y lo mira fijamente... ya no puede... la va a descubir... el gusto amargo que le produce no se le quita y es más amargo mientras más recuerda esa imagen... lo mira y sólo le dice en silencio que ya no lo quiere, esta vez hay alguien más a quien querer.

No hay comentarios.: