
Se volvieron a encontrar después de ocho meses de su último encuentro. Esta vez a él le tocó esperar la llegada de su espejo. Ella caminó rápido cuando miró el reloj y supo que estaba bien con su retraso intencional. Él la vió de espaldas, con esa confianza y el coqueteo tan típico en su andar. Ella lo vió acercarse y rió, como siempre cuando está nerviosa. Se miraron a los ojos y en la oscuridad sólo distinguieron sus brillos...eran los mismos, aunque en ella se percibian razgos de un dolor muy grande, de un abandono reciente, de un mundo incompleto y de palabras que literalmente se las llevó el viento. Por él no pasaban los años...definitivamente siempre fue más fuerte.
Se encontraron porque él la buscó y porque ella necesitaba que esta vez él la llenara de cariño, que la llenara de cosas reales, que llenara ese vacio. Otra vez Agrícola era de los dos, otra vez soñaban poder estar juntos, aunque fuese sólo por esa noche.
Conversaron un poco de la vida, de lo que había pasado durante ese tiempo, aunque en realidad no necesitaban contarse tantas cosas. Ella lo miraba y sentía que aquella pena pasaba poco a poco. Sabía que con él no sufriría, que a su lado no tenía el fracaso... porque simplemente nunca se proyectaban. Él le daba el gusto de sentir libremente, de acariciar y sentir sin miedos.
1 comentario:
que es ciclica la vida.. increible. siempre se vuelve a lo mismo.. pero creo ke es por ke ustedes son el uno para el otro..siempre lo dije .. siempre telo dije.. jaja soyla madrina de esa historia.. miles de lokuras.. jejejej... na pus monga..tkm,, lamento no poder haber viajado.. pero kiero verte.. vamos algun dia a tomarnos algo..hablar.. "agrikola" jajaj soy la paloma mensajera... jajaja.. kuidate tkmmm..
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