
Como cuando mueren los niños es hoy, como cuando alguien pronto deberá sufrir, como cuando la clandestinidad de la noche permite que las normas implícitas por el creador sean violadas, junto con los lazos y la confianza del resto. ¿ Qué hace saber a una persona que la otra callará? ¿Qué hace que estos seres perversos en el fondo realicen todo lo que su instinto les guía?. Yo creo que respiran distinto y votan el aire del deseo... se reconocen por lo caliente del respirar, por las furtivas miradas, porque uno soporta del otro las consecutivas indirectas, porque uno toma las riendas del juego y a medio andar descubre que el otro sabe más de lo que él pensaba. Siempre se es experto, menos con esa diferencia que plantean los años. Y no duermes bien, y no puedes mirar al resto a la cara y no puedes soñar lo mismo que antes porque ahora hay manchas oscuras que te hacen complice y que te obligan a callar los errores del resto y ha soportar que te defrauden tan a menudo... todo porque en esa noche murieron los niños.
2 comentarios:
Todo pasó el 1 de noviembre del 2002
Esto no tiene nada que ver con el 1 de noviembre del 2002; esto tiene que ver con HOY, es un pretexto para decir...
A lo mejor sirva...lo escribí hace como dos años cuando todito comenzaba:
GRACIAS A LA VIDA
Tuve la impresión de que mis palabras no lograban explicarlo todo, quería tragarme el aire de su oficina para poder contarle, para poder decirle. Usted de blanco me ayudaba un poco, se adelantaba a mis explicaciones porque se daba cuenta que yo me atarantaba con el vocablo, la prosa no me salía, no quería ser dicha y mi garganta se raspaba de tanta letra que se atascaba allí entre la lengua y el esófago. Usted me hizo reír no recuerdo muy bien con que y sentí que un par de letras adquirieron forma y se dejaron decir. Yo no sabía si me estaba explicando del todo o si de verdad tenía que pasarme aquello para que usted supiera como era el asunto; de pronto la cosa fue muy sencilla, yo hablaba, usted anotaba y de vez en cuando preguntaba…al final le dio un nombre a tanto caos, le dio en parte la solución y se despidió de mi con un beso cortes y preciso. Luego lo seguí viendo porque comprendí que esto no se repararía de un día para otro, porque aunque todos queríamos que fuera como una amigdalitis, esto era más complejo aunque sin fiebre. Usted tan profesional siempre le intenta dar coherencia a este asunto; yo tan clara siempre trato de apurarlo y se lo digo y usted explica y trata de dar solución. La última vez que lo vi le di las gracias tres veces y sé que no será suficiente; la última vez que lo vi usted me abrazo porque yo estaba de cumpleaños y yo lo abrace con la satisfacción de que usted y su manera de hacer las cosas me estaban sanando; sé que es su pega pero apartando de mi la racionalidad, prefiriendo ser razonable, puedo decir que su pega me ha hecho sentir orgullosa de mi y de la gente que me rodea…Por mi parte sólo Gracias a los que ayudan.
DE VEZ EN VEZ NECESITAMOS DE OTROS(AS)
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